La problemática, tanto a nivel económico como social de las empresas familiares, determina, en la mayor parte de casos, la necesidad de desarrollo de acciones encaminadas a la regulación de las complejas relaciones entre la propiedad y gestión empresarial.

El empresario familiar se encuentra con dificultades específicas que demandan soluciones para la continuidad en el éxito del negocio. Así, resulta de vital importancia que sea capaz de realizar una adecuada planificación de la sucesión, incorporar, cuando sea necesario, directivos ajenos a su ámbito familiar, tomar decisiones financieras adecuadas al crecimiento de la empresa sin perder el control familiar, llevar a cabo una correcta definición de puestos de trabajo para evitar conflictos familiares...

El objetivo de nuestro trabajo en materia de empresa familiar es asesorar al empresario en todas las materias civiles, fiscales y mercantiles derivadas de la propiedad y gestión, abordando, al mismo tiempo, los dificultades estratégicas específicas de este tipo de negocios, tales como las políticas de Recursos Humanos, el planteamiento de la sucesión, el control económico-financiero, o la introducción de nuevas tecnologías, con el fin de que conjugar adecuadamente los tres ámbitos que giran a su alrededor: familia, propiedad y empresa.